Capítulo 73


¿O es la vida? Ya no sé, no sé nada. Nunca supe nada de ti y nunca me molesto caer enamorado de tu belleza similar a la de Adonis, y no, no me encuentro exhausto de encontrarme tu anatomía toda forrada por una camisa ajustada los Jueves en las tardes… Recuerdo aun cuando era costumbre mía mirarte sin disimulo los aburridos Miércoles, porque durabas todo el día sin chaqueta, ahora debo luchar por que el tiempo se dilate para poder perderme en tu figura esbelta…

Y estás de nuevo ahí, mirándome mal, como si no te importará mi presencia. Y me pregunto: ¿Qué te podría importar de mí? Este extraño sodomita que se ha quedado enamorado de tu belleza griega o aún mejor romántica, ahora digo romántica y ya parece no importar el período porque recuerdo que muchas veces me quedaba mirando la estatua de David de Miguel Ángel, mientras Vicente hablaba y yo creía con estos ojos de enamorado que tú eras él, quizás porque olvidabas algo en el Locker y yo siempre me cruzaba contigo en los pasillos y tú con esa expresión de pánico y yo con está de enamorado…

Aún no encuentro la forma más apropiada para llamarte. Muchas veces pienso que Juan José, completo y a secas, te describe perfecto, pero sin embargo siempre pienso en un Juan Jo, porque así te digo cuando estoy con mis amigos. Mis amigos están cansados de oírme hablar de nuestros encuentros nocturnos, cuando mis ojos descansan y la mente vuela, porque mi mente siempre vuela a tu lado, siempre nos imagina juntos haciendo cosas de esas que hacen los novios, acercarse a un teatro del centro bajo la calle 7ma pero tan cerca a chapinero, o disfrutando de películas que en mi mente no resultan relevantes, porque todo a tu lado es irrelevante. Mientras que tus amigos, vaya que lio… Siempre digo que es mejor que te quedes con mis amigos, porque los tuyos no entenderían lo que se siente amar a otro hombre, son tan godos, tan simples y tan sistemáticos que tengo miedo que te vuelvas parte de ellos.

Hubiese preferido no cruzar la puerta que me conduciría al salón, pues no quería tener que perderme nuevamente en un mar de baldíos rostros juveniles, esos rostros que tantas veces me habían envuelto y que ahora ya no existían para mí. Pues solo quería el éxtasis de un final que ya preveía. Digo que hubiese preferido no entrar de nuevo en esos salones, esos puestos, esa rutina… ¡Maldita rutina! Nos opaca la mente, nos llena de tristeza y nos nubla los espejos tristes de una felicidad agónica, una felicidad que desaparece del presente y aparece de nuevo cuando éste no es más que recuerdo. Y recuerdos, recuerdos era los que no faltaban, existían tantos y todos con el mismo marco de desesperación y agonía por la vida que se me esfumaban de la cuenta rápida con las manos… Mis manos ya están cansadas de escribir, de escribirte versos hombre alto de pelos lisos, escribirte versos que nunca leerán tus hermosos ojos cafés… Cafés como el color de la escena de un lejano Juan Valdez. Y suspiro porque te veo hablando y de nuevo me pierdo en la infinidad de tus lunares, nuevamente entre los movimientos ágiles de tus labios finos…
Cuantas veces hubiese querido besarlos, retenerme en tus labios, sentir un abrazo tuyo, cálido y placentero, sentirte mío, tan mío como yo tuyo y tu mío… Dime tú, que ahora conoces mis secretos e ignoras mis sentimientos creyendo que desconozco de tu conocimiento.

Pero… ¿Te confieso algo mi Juan Jo? Vos siempre tenés un pedacito ahí de mi corazón, porque mi alma es masoquista y aunque sabe que vos no me querés, ahí sigue, con la esperanza de que un día te palpite el corazón por mí, mientras tanto me pierdo en esos ojos azules, en ese pelo mono, me pierdo en él tanto como me perdía en ti al inicio.

Quería que entendieses… Siempre busque hacértelo saber….

Ay Juan Jo si supieras… Y pensar que de nuevo estamos aquí, parados el uno frente al otro sin decir nada, en un extraño MUTE en este JE NE SAIS PAS, en un aire arremolinado como ese que paso y despeino tus cabellos que con habilidad más que por cotidianidad peinaste con 3 dedos, y esa cotidianidad, es ella maldita la que me lleva a ti con cada respiro ¿O es la vida? La vida siempre nos encuentra a los dos, hace que nuestros caminos se crucen, y me miras mal, elevas tu ego y yo solo bajo la mirada y te observo como si acabará de salir del agua, con desespero, con rapidez… RESPIRO HONDO, RESPIRATION PROFONDE, DEEP BREATH… Y capto tu aroma y me siento Jean-Baptiste solo que con tu olor me contento, con esos momentos en los que el destino nos une con lazos invisibles e irrompibles…

LA HISTORIA FELIZ.


Caminas...

Me miras y no alcanzo a ver tu alma...

Sigues caminando...

Ella también camina...

A ella le regalas el alma...

Ella te mira y no ve tu alma...

Ella sigue caminando...

Agachas la cabeza...

Ella camina orgullosa...

Agacho mi cabeza y aún te miro...

Ella desaparece...

Tu corazón se vuelve de papel...

El mio ya no existe...

Te llevas la mano al pecho...

Tus ojos lloran...

Los míos se quejan...

Quiero correr a consolarte...

No me muevo...

Ella se da cuenta...

Ella corre...

Ella te abraza...

Tu llanto se detiene...

Te pide explicaciones...

Callas con sollozos...

Ella coge tu rostro entre sus manos...

Se miran...

Ven sus almas...

Un impulso nace en tu cuerpo...

La besas...

Te besa...

Me ignoran...

Ella lo comprende...

Ella también lo siente...

Lloró...

Las lágrimas corren por mi rostro...

Tu no me ves...

Tu no corres a mi encuentro...

Tu no secas mis lágrimas...

Tu no me besas...

No hay nadie que corra por mi...

Te alejas con ella...

Los dos sonríen...

Me quedo ahí...

Muero por dentro...

Lloró por fuera...

Te amo de nuevo...

Te mato lentamente...

Mi imaginación se detiene...

Mis ilusiones resbalan por mis mejillas...

Sonríes a tu felicidad...

Ahora no se si te amo...



LA VERDAD


Y entonces lo supe. Tu mirada lo callo, pero tus palabras lo dijeron en susurros. Quise amarte y, a pesar de ahora ser más probable, sabia que significaba que era también más imposible. Ahora solo imagino tu sonrisa al pensar en quien te ha robado el corazón, imagino tu felicidad,al hablarle y pienso, que quizás nunca podré alcanzar esa felicidad contigo.

Te ame. Te amo. Te amaré.

Tu nunca a mi, pero yo siempre a ti, como un fiel creyente, como una gotera constante...

Imagino tu sonrisa dibujada por alguna ninfa o algún Dios y lloro, me caigo hecho pedazos, pues no comprendo como tú...Tu no sabes que eres mi ángel, mi Aquiles, mi Apolo, mi Ulises... Que eres ese todo y esa nada. Que quisiera ser yo quien dibuja tus sonrisas y pinta tus atardeceres. Quisiera ser el que te trae la luna con una soga de versos, quien te alumbre la noche con millones de estrellas, quien se duerme con tu risa y navega en tu sonrisa.

Pero solo me quedo con esto, en esto, en imaginar mientras navego por este rió infinito, este tártaro.

LO QUE ME HICISTE VIVIR.


La daga empezó clavándose lentamente… Entonces placer.

Buscó, a tientas y con muchos tropiezos, mi corazón para acabar con los suspiros y la vida… Entonces ilusión.
Pensaba que me amabas, que me mirabas, que llorabas por mi como yo por ti, que te perdías entre ilusiones compartidas, que éramos dos alamas con un mismo sentimiento, que suspirabas, que abrazabas una almohada, que besabas el aire que tenías y hacías todo como yo lo hago contigo… Entonces amor.

Pero el dolor invadió mi pecho, y, al sentir que tus ojos ya no se detenían en mí, supe que nunca lo habían hecho y lloré sin lágrimas y te busque, sin hacerlo, entre mis sueños y mis fantasías tristes… Entonces desilusión.

Soñaba ahora con paisajes oscuros, donde tu mano no podía acompañarme, nunca jamás intente soñar con tu mano sobre la mía, tus sonrisas perteneciente a mi alegría, tus miradas siendo solamente mías… Entonces tristeza.

Pensé que ya no te quería, pues ya no te cruzabas en mi camino y te odie toda tu ausencia y lloré toda mi soledad y anhele un respiro tuyo, una mirada tuya… Entonces negación.

Pero volviste. Antes de lo previsto, con nuevos aires. Caigo, me rindo a tus pies nuevamente, como si nunca te hubiese dejado de amar, como si no te odiará por enamorarme, como si nunca te hubieses ido… Entonces locura.

Tus sonrisas eran mías nuevamente, tu amor solo mío y entonces era como si nada pensado en el pasado hubiese sucedido, olvide el dolor tan pronto como la daga salió de mi cuerpo, pero olvide también el amor pues te habías llevado por trozos mi corazón.

Nuevamente, estaba a tu merced, siendo tu fiel amigo, tu admirador más cercano, el que anota tus palabras y suspira cada verso que cae de tus labios. Otra daga se clavó en mí, pero esta vez no la sentí y entonces tuve miedo de que ya no sintiera más o que me perdiera más en los caminos que me traza tu amor egoísta… Entonces Alzheimer.

EL FRÍO


El frío había entrado en mis huesos y buscaba matar cualquier sentimiento. Incapaz de florecer, sucumbía la flor al intentar, como única salida, el dolor de perecer y marchitarse en la tierra árida que le había regalado la vida y la maldición de la ilusión.

Tu presencia se deslizaba. Mis ojos seguían viéndote. El deseo crecía en mí. Me perdía en tus ojos, en las fantasías que nacían en mi cabeza… Cada movimiento de tus labios, cada cruce de miradas, que no sé si me miran.

El frío vuelve, trepa por mis piernas buscando ahogarme, buscando alcanzar mi cuello y asfixiarme. El frío sube lentamente, me mata y llora está, mi alma, grita desesperada pero sin sonido. Retumban en mis oídos el sonido de unos pasos lejanos. Mi alma busca escapar, huir, de ese frío que trepa por los huesos.

Sabía que este frió alcanzaría mi alma y entonces, solo entonces, con el corazón en el pecho y esté frío en mi cuerpo, moriría… Sin dejar rastro, ni lágrimas, ni sentimientos, ni un recuerdo triste y mucho menos unas palabras para ti mi amado. Pues de que serviría dejarte todo cuando para ti ya no hay nadie que habite este cuerpo, cuando para ti ya estoy muerto…

EL REGRESO

Sabía que sucedería, tarde o temprano, volverías de las profundidades del averno y devorarías una a una las plumas de mis alas para no dejarme volar hacia el cielo que me esperaba en su inmensidad y pureza. Te vi, y eso será lo único que podré decir al respecto, te vi y recordé porque te amaba, recordé todo, como si nunca te hubieses ido, como si el tiempo que nos separó fue cuestión de horas o quizás segundos.

Ahí estabas tú, detrás del cristal, mirabas afuera para distraerte y estaba yo, sin esperar tu hermosa mirada, sin esperar a que me vieras, sin querer que me vieras… Estabas tú ahí sentado y con la mirada perdida.
Supe que sabias que te miraba cuando cambiaste la mirada y la lanzaste de nuevo al vacío esperando a que mi mirada desapareciera para no hacerte sentir incómodo.

Sabía que sucedería, que no estaría preparado para tu regreso, que volverías casi sin avisar y sin ánimo de enamorarme de nuevo, aunque lo hiciste y no pude hacer nada para detener este sentimiento que corría triste por mi cuerpo.

Juré no verte más, había jurado odiarte, dejar que te perdieras en el enorme baúl de mis recuerdos más tristes, pero ahí estabas pegado de en la ventana, tatuado en la puerta, enmarcado en el baño, en mi desayuno, en cada comida, en cada respiro, en cada sueño…
Esperaba que sostuvieras mi mano como lo habías hecho tantas veces en mis sueños. Esperaba encontrarme con tu sonrisa o quizás con una mirada que me llevará de vuelta al cielo, pero nunca sucedió, tus ojos, hermosos, solo me dedicaron la misma mirada de siempre, la misma triste y agónica mirada llena de orgullo y desprecio.

No conozco mi rostro cuando te miro. Jamás podré conocerlo.

Solo necesito tu mirada, tu sonrisa, un poco del aire que respiras… Algo que me haga ilusionarme una vez más para soñar que soy feliz, para alejarme de todo lo que me perturba, para…

QUIZÁS FUE POR DESPECHO

Quizás fue por despecho, pero supongamos que no es así, de esta manera no se pierde lo lindo que estoy por contar. No sé ni siquiera si tiene algo de lindo lo que estoy por contar, pues al fin y al cabo sigo enamorado de ti, y sé que lo sabes. Ayer meditaba por la tarde, luego de la siesta de la tarde, me senté en el sillón y mire por la ventana de mi sala. Seré sincero y diré que esperaba a que aparecieras, pero no sucedió, así que luego de un rato de ver parejas felices pasar por el frente de mi ventana me vino un pensamiento que quiero compartirte hoy en este día tan nublado y ausente de tristeza.

El pensamiento que recorrió mi mente es quizás un poco complejo y no lo entenderás enseguida, sin embargo lo mencionare porque creo que es lo correcto, mi pensamiento consiste en… Bueno, no sé si soltarlo de una, no sé si debo poner dos puntos o empezar un nuevo párrafo con la sentencia de mi pensamiento, sé que debes estar retorciéndote de la curiosidad o solo quieras terminar de leer y darte cuenta de que quizás no es nada importante.



Sé que no te he olvidado y es por esto que deseo, con todas las fuerzas que me quedan dentro del pecho, enamorarme de nuevo, pues contigo esto ya no se puede llamar amor, esto ha pasado a un tinte oscuro y triste… No sé cómo llevar a cabo mi cometido, no sé si primero debo olvidarte o buscar a alguien que me enamore al mismo tiempo que te olvido, quizás lo mejor sea lo que dice la gente, que no haga ninguna de las dos cosas, que sencillamente deje de pensar en amor y que finalmente llegará.

Estoy hablando un poco enredado. Creo que es la primera vez que te digo, casi de manera directa que me gustas mucho y que muero cada segundo, cada minuto… Que te pienso cada 2 por 3… Pero necesitaba que supieras esto, que me haces mucho daño al no sentir lo mismo que yo y que, de manera desesperada, necesito alguien que me enamore para volver a comprender lo que es el amor, pues tu solo me has dado dolor e infelicidad. Creo que no es el lugar, ni el momento, para decirte que ahora odio cada parte de tu cuerpo, cada pedazo de piel, cada sonrisa, cada palabra tuya que se esfuma en el aire, cada mirada que no va para mí… Te odio, no me queda claro el porqué, solo sé que es así.

No he parado de pensar en ti, y ahora más que nunca, creo que jamás podré hacerlo. Ahora que no estás aquí conmigo la soledad se ha apoderado de mí y de esta maldita casa, estas 4 paredes me aburren y me llenan de eso de lo que quiero escapar, tengo miedo de salir a la calle y encontrarme con alguien pues creo que solo me haces falta tú. La gente me llena de nostalgia, todo me recuerda a ti, desde el despertar en la mañana hasta el muchacho que se sienta en el café de la esquina pasada la tarde con un cigarrillo en la mano, pasando por las noches frías y la soledad de este sillón de cuero café que fue testigo de mis fantasías silenciosas y nuestro amor incierto.

Ahora más que nadie, y con mayor seguridad, es decir, no me cabe la menor duda de que necesito salir, de que necesito encontrarme con algún extraño en la calle que me salve de este dolor horrible que has plantado en mí… Necesito, de manera desesperada alguien que me enamoré y me lleve a las nubes así como lo hice yo con tu imagen nacida en mi subconsciente o, para ser precisos y sinceros, en mi imaginación.

No espero que comprendas por lo que paso en este mismo instante, pues alguien tan bello y siempre tan bien acompañado como podría entender de la nostalgia de la soledad. Alguien como tú, que no cree en el amor, alguien como tú, para el que solo existen las relaciones de los cuerpo ¿Cómo podría esperar a que tú entendieras por lo que pasa mi alma?

No quiero que entiendas estas palabras como dagas que intentan matarte… Por el contrario, espero que entiendas que lo mejor es que te olvide y para ello necesito morir, pues el destino intenta juntarnos en todo lo que hacemos, en cada actividad, en cada segundo… Yo lo comprendo, pero no lo entiendo… ¿Qué necesidad tiene el destino de juntarnos, si tú nunca podrás sentir algo por mí? Es por esto, que he de morir, de esta manera el destino dejará de jugar con nosotros, con nuestras vidas que parecen cruzarse pero nunca atarse, de esta manera tú podrás ser feliz y yo podré estar mejor en otra vida donde no sufra por verte cada segundo, donde quizás me enamore de ángeles y no de semidioses como lo eres tú.




Miraba por la ventana cuando me paso este pensamiento por la cabeza, contrario a lo que se puede pensar, no lloré y creo que lo asumí con mucha madurez. No puedo permitirme más el hecho de verte a la cara, deslizarme en tus labios y nadar en tus ojos oscuros, cuando tú no me amas, no me miras de la misma forma.

El cielo estaba nublado, gris, opaco, ausente de luz… Pero la gente que pasaba por mi ventana sonreía abrazada a otro cuerpo, con verlos a la cara descubrí que en sus ojos había algo que los nublaba, algo que quizás nunca conoceré: El amor.

Reconozco que el problema no está en el amor, el problema está en esta obsesión que tengo contigo, con tu alma.

Es que no me cansaré de dormir con tu imagen, dormir con mi imaginación abrazándome, no me cansaré de llorar tu ausencia, de besarte cada noche antes de dormir, al despertarme, al irme de la casa… Cuantos besos en las puertas te deje en el cambio del amor, sin embargo tú te vas como quien no duda la partida, te vas y me resisto a perderte, ruego por tu cariño, como un perro te miro a los ojos buscando tus caricias, no te vayas le susurre al odio, no te vayas y bésame las manos, acaríciame la espalda y deséame la boca, no te vayas y prometo ser capaz de todo, de irme o de quedarme o de simplemente seguirte a tu guarida, la decepción te mata, me dijiste con voz radical jurando no regresar, sin embargo espero verte y salir corriendo a buscarte, sonreírte y que te mueras por mí de nuevo, que te quedes conmigo y me mires con las mismas ganas de no irte más.

Pero ya estas fuera de mi casa y ahora que mi mente me traiciona y tu imagen ya no me habla al oído mientras duermo o nos cogemos de la mano entre sueños y somos felices un instante… Me dan ganas de llorar, me da un sentimentalismo que no soporto y que me ahoga. Deseo que regreses, pero nunca estuviste acá, a mi lado, consintiéndome la cabeza, en cine conmigo, en la puerta de mi casa, en mi cama, en mi vida…

Ahora más que nada, deseo que regreses, o que regrese el sentimiento pues cuando estaba enamorado me sentía inmortal, infinito, feliz…

Quiero que tengas una buena vida, que tu logres ser feliz como yo jamás podre serlo en tu ausencia… Y creo que es por esto y no por despecho como había dicho antes de empezar a escribir, que hoy he tenido el deseo de comunicarte, con sinceridad, lo que anhela mi corazón.

LA CARTA QUE NO SE ENVIÓ


Es extraño volver a sentir. Sentir que vives, todo parecía muerto y resulta extraño encontrarme con tu mirada. Verte y pensar que no existe mejor razón para levantarse cada día, que la de encontrarse de repente con tus ojos cafés, con esa sonrisa tan ajena. Te veo y logro imaginar lo inimaginable, logro convertirme en eso que no soy, logras darme valor con tu voz que no escucho.

No resultaría extraño para tus ojos chocar, de manera repentina, con estas palabras. No será difícil reconocerme entre la multitud, pues soy el único que te observa y se pierde en tu caminar. No quiero caer en contradicciones estúpidas, dejando que mis manos digan, tal vez, que estoy enamorado de ti o quizás que te amo o te quiero. Sin embargo, has de saber que para mí es imposible reconocer lo que abate a mi corazón, por lo que este atraviesa cada vez que se encuentra con tu presencia, en este colegio que parece una cárcel triste, con este patio tan chico que debo encontrarte en cada paso, en cada giro…

Sería para mi terrible que descubrieras quien soy, pero soy muy evidente, dejo pistas por todos lados. Creo que la mitad de la gente sabría quien escribió esto con solo mirar unas pocas palabras, pero para ti, amada, esto es una experiencia nueva, para ti seré una sombra o no existiré en absoluto, no debes reconocerme si te mencionan solo mi nombre.

He caído, últimamente, en algo que no me he podido explicar: Cada vez que me pierdo en tu presencia, me abate la duda, la incertidumbre y la tristeza, pues sé que no soy para ti ni tu para mí, sé que has de tener tus sueños y tus ilusiones con alguna chica y que yo no represento nada, pues no existo para ti. Debo dejarte, pero tu espejismo me mantiene con vida, me das ese aire que me falta.

Admirador Secreto.


ILUSIÓN PASAJERA


Me canse. No quiero salir más de mi casa… No quiero cruzar la puerta blanca, ni el piso de mármol, no quiero tocar el tapete café ni deslizarme por el adoquinado para luego caer en cada peldaño hasta la puerta de vidrio y terminar solo en la calle.

Me canse. No quiero salir más… No quiero volver a tropezar con una cara que me dedique una mirada tímida o muchas veces atrevida. No quiero salir y perderme entre las ilusiones y la adrenalina, no quiero salir para toparme de nuevo con esas miradas fugaces de personas sin nombre ni memoria para mi cansada mente. Es agotador salir allí afuera y tropezarme con una mirada vacía pero diciente que busca endulzar mis sueños y atrapar mis emociones.

No quiero salir porque no quiero toparme con tu mirada curiosa, infantil, emocional, ingenua, vana, inexistente…

Es hora de decir adiós a las salidas furtivas, es hora de desaparecer de los bares donde mi rostro ya es tan conocido, es hora de que las miradas desaparezcan.

¿Pero como hacer que esas miradas no recaigan sobre mi cuerpo cuando las deseo tanto, cuando simplemente quiero que la vida me dé una oportunidad para demostrar que soy lo suficientemente valiente para dirigir mi palabra a un cuerpo extraño que me mira sin fatiga ni ilusión y que se desvive por mí solo en la encarnación de un deseo animal, instintivo?

La miro por tercera vez y no me canso de ver en sus ojos el mismo viento huracanado que mueve mi alma. La miro de nuevo y por última vez para que su imagen no se borre de mi mente, aunque esto solo sea una idea loca e imposible. La miro y descubro que carga un lunar bajo el cuello, donde en mi cuerpo está la manzana de Adán. La miro y descubro en sus rizos y su sonrisa pícara aquello que acabo de olvidar.

No pretendo salir más. Es inhumano que alguien como yo se desviva de esa forma por alguien cuyo nombre parece disperso en el montón de momentos que nos encierran juntos.

Mi alma busca regocijarse en las incoherencias que mi mente animal recita a mis manos que ávidas derraman sangre de sentimientos a la tinta del esfero.

ALUSINACIÓN


Callo lo que pienso, pienso lo que no digo, digo lo que escribo y escribo porque duele, duele el saber que la vida se mueve, que la vida continua, que estamos atados a un destino que no elejimos jugar y queremos escapar con las ataduras en nuestras manos, con las yagas abiertas, con el corazón desnudo. Queremos huir desde la montaña de espinas, queremos tirarnos al vacio del castillo, untarnos de realidad sin caer en las peripecias, sin caer nunca en eso que nos preocupamos por cubrir, por cegar nuestros ojos.

Callo de nuevo.

El amor se escapa por mis venas y mis lagrimas lo ocultan en su desenfreno hacia la caida que representan. El viento roza cada centimetro sin cuidado, y caigo de nuevo en esta realidad que es mejor cegar, que es mejor desaparecer... y cuando caes descubres que era mejor el sentimiento de caida que la misma caida, que era mejor estar arriba que abajo, que era mejor atascarse en un pasado oscuro que renacer, que era mejor dibujar rosas en un papel romano y no tener que verlas mientras las hojas se marchitan y sus colores se esfuman.

Ignoro lo que pienso.

Para que pensar, para ecerrarme de nuevo, para mantenerme despierto, para desaparecer de la lucha eterna. Pensar!!! Desaparecer cada segundo de sensación con un momento de pensamiento, darle nombre a todo y desaparecer mientras la vida fluye y no se detiene, mientras las lagrimas y la sangre se unen y callan en un silencio turbio y magno.

Cae y se sostiene...

pero llora la maldita rosa clavada en el pecho del amante...

DISVARIACIÓN


Se acaban, se pierden o simplemente desaparecen... Y estan allí, al lado,quizás cerca, quizás lejos... Nos aman, nos quieren, pero seguimos con ese vacio y esa intranquilidad, esa insatisfacción donde nada ocurre, donde el silencio calla y solo existe un yo, donde solo me puedo ver y apoyar a mi mismo, donde los demás ya no deben existir.

Los amo, pero faltan...

Muchos y ninguno...Tantos y ninguno... Todos y ninguno...

se esfuman como la niebla y ni siquiera parecen rozarte el rostro, ni siquiera cambian un gesto en tu cara, ni siquiera parecen estar ahí por amor...


TODO ES UNA MALDITA NECESIDAD!!

Amar es ahora una maldita necesidad de la que no podemos escapar, por ese miedo idiota del que ya no puedo desatarme, ese miedo a no estar solo, ese miedo a perderlo todo, a no saber que hacer, no tener que hacer...


Llorar...

el agua corre y parece desvanecerse en los lamentos...


te apoyan y se van, estan, pero se van...

No hay nadie...La luna.

PARA UNA VIEJA AMIGA


Es hora de decir las palabras que olvidamos, las palabras que quisimos nunca pronunciar, las palabras que a ambos nos hundían en un oscuro recuerdo. Duele, me quema, me mata, pero debo hacerlo... Vos tenes que madurar y yo debo seguir con mi vida, porque esta vida esta hecha para conocer gente, para dejarla ir cuando ya te hayan enseñado todo lo que tienen, para construirse como personas.

No quiero dejarte ahora que pareces no escuchar y parece que te sumerges en el mar de tus propias lagrimas.


Debo hacerlo...

CAER


Y te vi de nuevo, sin necesidad de una fotografía que exaltara tu belleza o hiciera que tu cuerpo permaneciera intacto y siempre sonriente, siempre mirándome... Te vi sin esa seguridad que comúnmente me acompaña al verte a través de la fría pantalla del computador, que, tan bien como tu, no logra comprender lo que este corazón grita a diario. Tus miradas me han desesperado, pues tu presencia solo logra hundirme en las ilusiones mágicas, de esas miradas tuyas que no resultan ser más que espontaneas y seductoras, generando un llanto que no comprenderías y un desgarrar de alas de mariposas negras.

No sabia que te gustaban las mismas cosas que yo amo, no sabia que te exaltabas con los dulces versos, con las palabras en rima, con las miradas austeras, con la vida lenta, con lo bello del paisaje y lo bello de tu rostro en el.

Quería morir entonces en tus labios finos, y derretirme en tu piel, pero es ya demasiado tarde para imaginar cualquier fantasía y para ilusionarme con cualquier cosa.

EL LUNAR DE TUS LABIOS


Quize perderme en la comisura de tus labios donde reposa un dulce lunar que se ha caido del cielo para adornar tu musical y simpatica cara. Hoy pareces brillar más que el sol, logrando sobresalir de la multitud con esa inigualable sonrisa que se impregna en tu ser de manera casi automatica, como si siempre hubiese estado allí.

Busqué encontrar ese estornudo de belleza que tienes en tu ser, busqué sentir en ti eso que no encontraba en otro lugar, quise malgastar mis pensamientos en un hondo sentimiento al cual tu pertenecias por capricho del alma tuya que reposa dentro del alama mia.

He de buscar en otros parajes que se olviden de tu cuerpo, de la sensualidad de cada movimiento y del andar de cada uno de tus pensamientos. He de buscar la flor caida en la que te has envuelto, he de enloquecerme dentro de cada uno de tus miramientos, he de olvidar cada uno de tus sonetos para perderme entre tus sentimientos para ser yo el que te recite dulces versos.

Quiero convencer al alama tuya de escapar de tal encierro, de salir al aire libre y deslizarse entre las jaulas, quiero invitar al alma tuya a hacer parte de esta felicidad mia, para verte sonreir sin hipocresia, para verte maldecir este ser mio.

Quiero correr dentro de la luz de esta aurora magica y deslizarme por los campos en una luna brillante, o detenerme tras un sol tan azul o marginar esta mano que hoy te agarra sin miedo.

Proferir un beso blasfemo ahí donde tu lunar reposa y sacudir cada pensamiento para sucumbir en sentimientos, quiero convencer al alma tuya de salir de tal encierro en donde tu sonrisa sea tuya y lo mio solo tuyo.

ANOCHE


Anoche soñé con alguien que se parecia a ti, pero no podias ser tu pues ella sonreia como tu nunca lo has hecho.

Anoche creí soñar con alguien que se parecía a ti, pero no podías ser tu, pues ella no finjia que me amaba y no tenia que ocultar que se enloquecia al verme, así como me enloquezco yo al verte, ahí, sentada, sola...

Ayer creí verte con la corona de estrellas y el vestido de noche, con la mano llena de ilusiones que tiraste al piso. Te persegui tras los sauces azules que lloraban con agonía.

Ayer quise soñar contigo pero tu recuerdo parecía escapar de mi mente. Anoche, sin embargo, en mis sueños, aparecio alguien como tu, alguien que reia como tu y que lloraba como yo.

Conversamos hasta que la realidad nos susurro en los talones y senti hundirme en esta realidad donde tu, ya no puedes existir.

Anoche pensé que soñaba contigo, pero solo encontré a alaguien que se parecía a ti , que miraba fiel las estrellas como yo te miró a ti, que se perdia en los bosques de ilusiones volatiles.

SOLEDAD DEL ALMA MIA

He vuelto a ti maldita soledad, sola tu, y yo tan solo. Mi acompañante efímera, mi dulce amante cuyo cuerpo había olvidado y a quien hoy regreso esperando que alivies mis pensamientos y excites mis sentimientos.

Ven aqui, cerca mio, respira en mi nuca mujer repugnante, abrazame y hazme sentir de nuevo el desagrado de tu inigualable amargura. Dejame sentir lo frio de tus entrañas y disfrutar de tu compañia impregnada de maldición y tristeza.

Haste saber que no me quedaré mucho y que solo he pasado para verte sonreir, que no pretendo quedarme y que será mejor que no me sigas después, pues sabes que amo el olor de tu piel lujuriosa, el jugo de tu pelo sedoso, lo seductor de tus labios infernales y tus malditos ojos.

Hazte saber que he de dejarte para avanzar, para ser feliz, pero que volvere a ti, pues solo tu logras inspirar los versos más timidos, solo tu logras entender mi cordura depresiva, solo tu logras explicar mi llanto y mis sonrisas, solo tu entiendes la locura de este pensamiento suicida, solo tu enloqueces este alma y la haces desear más de lo que el mundo ofrece de manera profana.

He vuelto a ti, pues tu pecho me da descanso y solo el dulce nectar de tu piel canela logra marginarme, logra perderme en ese mundo que amo y al que le tengo miedo. Arrullame ente tus brazos como un niño, no me mientas, llora sobre mi y bañame con tu agua salada, marginame, mirame, lastimame y despliega sobre mi el sentimiento que permanece oculto y que grita por no ser olvidado.

Dejame entra en tus ojos negros, sucumbir en tu soledad para estar los dos en esta cama inmensa, en estas sabanas negras.

LA DESPEDIDA


Querré tu recuerdo que jamás me besa, me quedare solo con tu voz ida y con las ilusiones tristes que dejaste en este corazón que ahora se congela por la falta de tu amor...Vete pero no regreses por que verte solo agrandara el dolor que has dejado en mi, que como un veneno lento actúa sobre mis venas que se desangran. Que lloran con lagrimas agudas...

TELÉFONO


El timbre del teléfono genero en mi una ansiedad que no puedo describir con facilidad, por un momento me sentí triste y luego solo pude esperar lo mejor, esperar a que contestaras, a oír de nuevo esa voz que no conocía. El timbre me despertó por tercera vez de un sueño que ahora tus ojos conocen y callan, un sueño inconcluso y una voluntad única.

Tu voz sonó a través del teléfono, pude verte e imaginarte por largo tiempo hasta que me identifique, me reconociste, sonreí, imagine que sonreías. Tu voz sonó y solo un pensamiento cruzo mi mente, pues había percibido en tu habla un acento extraño, ajeno a estas tierras frías. He de confesar que me temblaba todo, tenia miedo, no te conozco y aún así te amo, algo extraño y quizás confuso; algo que genero en mi, unos nervios y ansias de saber más de ti, de no quedarme con la impresión, con la imagen que mi imaginación había creado.

Era Hora de colgar, no estabas dispuesto a hablar mucho y yo tampoco. No me acuerdo si te dije "adiós". Mientras huía de la escena ya pasada se me ocurrieron millones de cosas para decirte, para hablarte y contarte, pero ya era muy tarde...

ROJO


Quiero cortar todas las venas que me mantienen atado a esta tierra de desesperación y desilusión. Quiero sangrar sobre tu blanca alfombra y deslizarme para morir bajo tu mirada loca.

Quiero soltar globos que apaguen la luna y lanzar un grito que te remueva las entrañas, resonar tu llanto en la amargura de las estrellas y renunciar al dulce olor de tu voz cálida. Encender una luz que averguenze al sol, destruir esa sonrisa que pusiste en mi, maquillar el rostro y destruir la lluvia con las manos porque me moja sin sentimiento y sin intención.

Quiero destruirme los ojos para dejar de ver el interior de tu alma negra, para dejar de perderme en tus ojos o para no sucumbir más en tus tiernos cabellos, para no perderme en tus ilusiones tan bellas y maquiavelicas.

Quiero morir ahora, antes de que vuelvas, para que no me arrepienta de nuevo.

PALABRAS DE LA FRUSTRACIÓN


La frustración es siempre un sentimiento extraño, un sentimiento vano, alentador, aveces profundo y aveces incluso hasta nulo e incomprensible. Ha de entenderse entonces que la frustración, como cualquier otro sentimiento, es algo innato en los hombres y producto de la imaginación excesiva o demasiado inconexa con la realidad y consecuente del precipitado desfallecimiento hacia esta, la tierra dura y estéril. Imaginación, confusión, ilusión y quizás todo lo que termine en "ción o sión" es lo que genera un desbancamiento a la realidad y con ello una tristeza absoluta con la inexplicable situación del caer a un vació denso donde solo se llega a alcanzar la realidad con el desprendimiento mortuorio de los sueños más preciados.